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INTROITO
¨El hombre es el único animal que ríe¨
BERGSON
¨Homo sum: humani nihil a me alienum puto¨
TERENCIO
En mi último trasteo, de una carpeta vieja cayeron algunos recortes de prensa amarillentos. Eran columnas de mi autoría que bajo los seudónimos de Nadargo y Nihilio, publicaba en los años 70 y 80 en los periódicos de la ciudad. Las hacía, mitad en broma y mitad en serio, buscando descansar de los mamotretos académicos y los extensos artículos científicos. Hoy las reimprimo, con nostalgia de hombre antiguo y próximo jubilado. Y también como testimonio de una parte de mi generación, de extracción conservadora, que jugó al nadaísmo, al hippismo y al marxismo, antes de ir a parar a la pequeña burguesía. A mucho honor!
El autor
NADAISTA FRUSTRADO
MANSON – CALLEY
Charles Manson y tres mujercitas de su familia morirán con los pulmones reventados por la cámara de gas. Así lo ha decidido la justicia americana. Esa célebre justicia que nunca ha dejado un crimen impune. Aún cuando a veces haya necesidad de inventar al criminal. Como ya sucedió en el caso del hijo de Lindbergh y de los esposos Rosenberg.
Y todos los ciudadanos de USA aplauden la futura ejecución. Al fin y al cabo, los Manson mataron a una bella actriz de Hollywood. Y también volvieron picadillo a Sebring, el mejor peluquero para hombres de Hollywood. ¿Y ahora quién peinará a Rock Hudson y a Elvis Presley? Y apuñalearon a una famosa heredera. Y se robaron una paca de marihuana. Cuelguen, electrocuten y asfixien a Charles, Susan, Patrice y Leslie, grita toda norteamérica enfurecida. Hay que acabar con esta nueva plaga de mechudos anarquistas que no se sabe de dónde salió.
En época paralela a la del rito anterior, el teniente gringo William L. Calley penetró a la aldea vietnamita de Mylai al mando de una patrulla. Sacó de sus chozas a ciento dos civiles y los reventó a plomo. Hombres, mujeres y niños. Pelinegros, amarillos y bajitos. Fue condenado a prisión perpetua. Era necesario mantener una buena imagen del US Army. El secreto de la matanza se escapó de las manos del Pentágono. Y la justicia gringa no cojea.
Hubo indignación general en los Estados Unidos por la terrible sanción. Guerra es guerra. A la Casa Blanca llegaron millones de telegramas protestando por la dureza de la pena impuesta. Nixon accedió a que el joven Calley no fuera a la cárcel, le dio por prisión un club de oficiales y le autorizó para tomar el desayuno en la cama cuando así lo deseara. Y va a considerar una amnistía para William, el muchacho patriota, el representante de la mayoría silenciosa, el defensor de la democracia en Asia, el nervioso de guerra.
Pero viéndolo bien, ni Manson, ni Calley son tan culpables. El uno es sicópata de guerra y el otro es sicópata del ¨time is money¨. Son dos esquizofrénicos, dignos hijos de USA. El establecimiento les trastocó el cerebro. A William con una absurda guerra imperialista y a los Manson con su enloquecedora economía de ¨business are business¨.
Y no deben ajusticiar a la familia de melenudos, ni encerrar a trabajos forzados al militar. Tan solo deben asegurarlos en una clínica de reposo. Al tío Sam le sobra presupuesto. La actual anarquía juvenil en Estados Unidos, es en esencia, un descocado intento de libertad. Pero la burguesía sigue mandando y juzgando. Los gringos colocaron en sus dólares y monedas el postulado ¨In God we trust¨. De tan ilustres mercaderes cualquier cosa se puede esperar: gases letales para Manson y estatuas para Calley.
Nadargo / 71.

LOS DIOSES MACHOS
Hace algunos años, escribió el profesor López de Mesa: ¨Grupo racial, este santandereano, de aventajada estatura, buen color y acento agradable … su temperamento figura en los anales de la república como el más altivo, independiente, individualista, guerrero y laborioso con que cuenta el país … un vigoroso temperamento que dará a la historia futura de Colombia motivos de mucho honor, cuando su recia voluntad se torne más maleable y dúctil. Cuando la inteligencia asuma el control de las pasiones, estimule la benevolencia, rija, en fin, el precio de la vida humana, dilatado horizonte de posibilidades que no puede malgastarse a cada gesto, a cada palabra, a cada cuarto de hora de mal humor. Porque da grima que pueblo que tanto vale ante los destinos de la patria derroche su sangre cual si fuese de mezquino precio y desmedrada entidad¨.
Y agrega el finado ensayista antioqueño: ¨Pueblo de una autarquía inquietante, de labriegos de código civil bajo la almohada y de rifle de precisión – y cuán tremenda precisión – tras la puerta del hogar¨. Y es sabido que toda Colombia aprueba estos conceptos de Luis López de Mesa. Y los santandereanos estamos absolutamente de acuerdo con él. Somos unos berracos. Paranoicos excelsos. Medio millón de papas y medio millón de reyes asfixiados por el machismo. Los genes españoles todavía nos tienen mareados. Espermatozoides europeos, más enloquecidos que de costumbre, por el choque con estos trópicos de candela.
Y es que la historia de Santander y de sus hombres, no es otra cosa que un amargo relato de locura y frustraciones. Dignos hijos del coronel español Campo Elías, que en la guerra de independencia decía a un batallón patriota bajo su mando: ¨Hay que matar a todos los españoles y cuando tan solo quede yo, entonces me degollaré para acabar definitivamente con esa plaga maldita¨.
En Santander tenemos mucho de España y poco de América . Y España es bella pero esquizoide y vieja. Nuestro problema es un problema racial. Que tiene por cierto una solución racial. Yo he buceado estos días en busca de un santandereano mejor. Y la respuesta la tiene un pensador paisa, el más grande intuitivo de América: Fernando González. Debemos robarnos sus planes raciales. Su emoción nativa.
Sostiene Fernando, padre putativo del profeta Gonzalo Arango, que América debe ser la cuna de un nuevo hombre que tenga equilibrio vivencial. Lo llama el Gran Mulato Suramericano y propone la siguiente mezcla: Cincuenta por ciento de raza blanca (creatividad y acción), treinta y cinco por ciento de raza indígena (mesura y malicia). Y un quince por ciento de raza negra (dosis de impertinencia y adaptación al clima tropical). El hombre-esperanza.
Hasta hoy en día, el grupo santandereano ha sido representado únicamente por la comunidad blanca. Tenemos por rara fortuna, en nuestro territorio y en proporción ideal, las tres entidades raciales necesarias. El camino apropiado a seguir, sería la fundación de un Instituto para la dirección biológica y exacta del mestizaje propuesto. Pero en Santander nunca hay presupuesto para nada. Y además no gustamos del ordenamiento.
Por lo tanto, yo propongo un desorden sexual colectivo. Que bajen los comuneros a Barranca tras de las negras sensuales. Que suban los bogas del río Magdalena a amar a nuestras mujeres castellanas. Y a todos nos esperan las indígenas tímidas pero complacientes de Málaga. Santander puede y debe ser la cuna del nuevo Hombre Suramericano. Toda su cacareada potencialidad debe emplearla en un intento original, agradable y nuevo. Ya es tiempo de botar los revólveres, los árboles genealógicos, la ofensa, las mantillas hispanas, la envidia, las autocoronaciones y la paranoia delirante. Debemos ser jóvenes, sencillos, ligeros y cargados de frutos. Como nuestra América.
Nadargo / 71.
PD: En 30 años que han pasado, los santandereanos somos otros y el problema es diferente. Los neoliberales nos aconsejan ahora que nos mezclemos con los gringos.
LA TRABA
No es mentira ni es secreto que la juventud urbana está consumiendo marihuana en cantidades alarmantes. Las quinceañeras tronadas abundan en las fiestas. Y los adolescentes señalan como bobo reaccionario a todo aquel que no sepa armar y encender con naturalidad un taco de yerba. Ya empieza a oler a cannabis quemada en los teatros y en los baños de los colegios. Es la moda. La juventud actual vive trabada y dice que lo pasa chévere.
La cannabis, al contrario del alcohol, conduce por lo general a estados de introversión y meditación. La percepción sensorial y artística aumenta de manera considerable. Los ojos enrojecen y los párpados pesan. La saliva desaparece de la boca y la lengua parece durmiente. Por el cuerpo sube y baja un cosquilleo liviano, un cuasi-vacio. El afectado por la marihuana acostumbra a mirar con lentitud y concentración en un objeto determinado. También se dice que la yerba es un afrodisíaco. Que permite a la pareja sentirse como flotantes en el acto del amor.
Las variedades de menor potencia motivan reacciones simpáticas: Dos melenudos que ríen estúpidamente toda una tarde tratando de contarse los pelos de la cabeza; una muchacha universitaria que corre desnuda gritando que el pirata negro la persigue para seducirla; un joven obstinado en hacer el amor con un punto; otro, que sintiéndose cojo, busca su pierna por todos los rincones de una discoteca; tres muchachos en coito con la estatua de La Rebeca; unos hippies creyéndose ángeles y comiendo flores en el parque.
Pero cuando la cannabis pertenece a las variedades poderosas – Golden Santa Marta, roja Tolima, andaquíes – y el consumidor está angustiado, puede presentarse la pálida, es decir un mal viaje cuya órbita generalmente termina en el infierno (Dante y los autores del Apocalipsis eran baretos). Yo presencié una pálida en la cual el fumador sufrió intensamente. Primero sintió que un temblor tumbaba todos los edificios. Ingresó sucesivamente en los mundos de la muerte, el infierno y la angustia infinita. Anuló los conceptos de tiempo y espacio. Discutía con Dios. Lloraba asustado y cuando sentía que se iba nos suplicaba con vehemencia salvaje que lo tuviéramos. Daba grandes saltos sobre el suelo, en desesperado intento por romper el viaje y regresar. Por momentos, dudaba si estaba vivo o muerto y quería un revólver para definir la situación. Y cuando ya empezaba a declinar su onda, se creyó recluido en un manicomio y muy triste se sentó a recibirnos la visita dominical.
Se también de dos amigos que enmarihuanados jugaron a los vampiros y terminaron tirándose dentelladas a la vena aorta. Y de otro que creyó haberse quedado completamente ciego y sordo. Sostienen los filomarijuanos que la yerba conduce al hombre malo al infierno y al bueno al paraíso. Deduzco que yo debo de andar mal rodeado. Mis amigos huelen a azufre. Y ojo que por los lados juveniles, día a día, aumenta la humareda.
Nadargo / 71
PD: Hoy en día es peor. Meten ¨monachitos¨, en sus variantes de play boy, caballo blanco, diamante, Simpson, Mickey, Superman, Euro y el sol. No sé como serán, porque mis amigos se regeneraron.

REINAS DE CARNE Y HUESO
Para nadie es un secreto que el moderno ¨opio del pueblo¨ está constituido por el deporte y los reinados. Sin embargo, es imposible negar que divierten y ayudan a soportar el drama y la monotonía de la vida diaria. A su alrededor giran por igual el sueño, la alegría, la ira, el orgullo y el dinero.
Cartagena, como era de esperar y ¨a pesar de todo¨, realizó una vez más el show nacional de la belleza por exigencia carnestoléndica de sus alegres morochos, por necesidad económica de los beneficiarios de la ley Emiliani Román, y por el permanente deber patriótico de rendir homenaje a las mujeres colombianas y a las multinacionales del colorete y la pestañina.
Pero en realidad, lo anterior es lo de menos. Lo importante es que se aclare de una vez por todas, si se trata de belleza o de concurso de inteligencia y cultura general. En el mundo moderno se ha impuesto la especialización y, hoy en día, es imposible aspirar a la universalidad que caracterizaba a las candidatas en la Grecia antigua. Vestidas únicamente con una corona de laurel, recitaban de memoria ante el jurado la Ilíada y la Odisea y contestaban un cuestionario elaborado por un sofista, con base en los textos de Heráclito el Oscuro y los enigmas del oráculo de Delfos. Entonces eran otros tiempos. No existía la dispendiosa aplicación de toneladas de cosméticos, la lucha frontal contra la celulitis, las cirugías plásticas y el peluquero Dusty Fleming, que actualmente ocupan la totalidad de la jornada diaria de las reinas en potencia. Es obvio que hoy, la belleza es inversamente proporcional a la sapiencia y viceversa, como consecuencia del ¨ahorro de tiempo¨ imperante. Tal vez por ésta última razón, las pocas profesoras que tuve en la universidad, se parecían todas a la talentosa Teresa Gutiérrez, la doña Sara de ¨Los Cuervos¨.
Yo personalmente creo que el reinado de belleza debe ajustarse estrictamente a su denominación y, por lo tanto, debe limitarse a los rasgos faciales y al 90–60–90. Es necesario abandonar al doloroso parto de una idea u opinión. Bastaría con preguntarles el nombre, la edad, el nombre del colegio o universidad que las graduará por motivos publicitarios y su color preferido. Solo en casos muy excepcionales de empate, podría interrogárseles sobre el nombre del presidente de Colombia y el autor de ¨Cien años de Soledad¨. Así en un futuro se evitará que se repita la situación de este año, en que la vencedora hubo de ser tratada de dolencias estomacales, después de ofrecer una movida rueda de prensa en que se dedicó al triunfo ¨a mi misma¨ ante el asombro de sus aterrados paisanos.
Todo parece indicar que los partidarios de la pura línea física empezamos a triunfar, por cuanto esta vez dejaron sin opción a una candidata por haber ganado el concurso de lectura. Y se dio a entender claramente, por la composición del jurado, que de la fecha en adelante no se tolerarán participantes de cuociente intelectual superior al de ¨La Fiera¨ de la telenovela mexicana de moda.
Nihilio / 85
UN DOMINGO CUALQUIERA POR LA TARDE
Desde niño he sentido odio por las tardes de todos los domingos. Después del mediodía el cielo se convierte en gris, las hojas de los árboles se paralizan y todos los perros se acuestan a dormir en los andenes. Por las calles vacías deambulan soldados y sirvientas sin programa. La televisión es la peor de toda la semana. Se ronca pesadamente hasta las cuatro de la tarde cuando a un enemigo se le ocurre visitarnos. Más tarde se compra una comida ligera que no sabe a nada. A las diez de la noche desaparece la luz y todos se acuestan como condenados a muerte.
Cuando crecí y tuve que estudiar sicología con Camilo y Carlos Luis, descubrí que las anteriores sensaciones correspondían al llamado ¨síndrome del domingo por la tarde¨ y que era producido por la angustia consciente, o inconsciente, de tener que ir a trabajar el día lunes. Supe también que afectaba por igual a paisas diligentes, boyacenses apáticos y costeños de caminar lento; que el día preferido por los suicidas era el domingo por la tarde; y que los amantes hacían al amor el domingo por la mañana, pero nunca por la tarde.
Hoy es domingo por la tarde y el síndrome me acosa. Menos mal, cuento con dos clásicos de la literatura española, sonetos de impecable rima yucateca, condenados en su tiempo enérgicamente por Taylor, Ford y Rockefeller.
Al Lunes: El lunes es un día feo,
es el día más largo y más pesado,
es el más estrecho y el más desfigurado
y el más inútil de los días creo.
Es un día sin Dios y sin recreo,
un paranada tonto y desgraciado,
yo cuando veo un lunes a mi lado
lo maldigo, lo insulto y lo pateo.
Si el día más simple y ordinario
es el lunes,
yo te pido moroso calendario
que lo tires al mar y a los atunes,
si es burgués infecto, nulo y bajo,
y es en fin el heraldo del trabajo,
hazme hoy mismo otro sábado del lunes!
(Ciro Mendía)
Al Viernes: Si cáustico anatema sarcástico Mendía,
lanzaste contra el lunes por pérfido y malvado,
yo en cambio preconizo con férvida ufanía
que del augusto viernes me siento enamorado.
No importa que el trabajo me aplaste en este día,
que el jefe se sulfure,
que un man malhumorado
me espete en los oídos alguna grosería,
o alguna secretaria me mire con enfado,
no importa que la terca rutina me acribille
que el cielo azul esplenda, o el sol no fulja y brille,
o ruja en las alturas la bronca tempestad,
pues tú, glorioso viernes, en mi existencia vana,
permites después de cruel semana
gritar a cuatro vientos: hoy tengo libertad!
(Anónimo)
Con un abrazo para el Dr. Emiliani Román.
Nihilio / 87
HISTORIADOR FRUSTRADO
LA PINTA DE BOLIVAR
Una distinguida señora, al tanto de mi interés por los temas bolivarianos, me llamó a las once de la noche para preguntarme si Bolívar eran tan feo y tan negrito como aparece en la nueva serie de televisión que nos ocupa por estos días. Traté de explicarle que la ciencia histórica moderna se preocupaba por cuestiones de mayor envergadura, pero todo fue inútil. Y a altas horas de la noche tuve que revolcar mi biblioteca.
¨El rizado de los cabellos, la boca un tanto, y el matiz trigueño del rostro denuncian en él ese otro antecesor mulato y más aún, su dolicocefalia peculiar, que en la mascarilla que le tomaron al morir se define prominentemente negroide¨ (Luis López de Mesa). Efectivamente, la mascarilla de Bolívar da un ángulo facial mayor de setenta y nueve grados, cuando en un blanco no pasa de setenta y tres a setenta y cinco grados.
Según Gil Fortoul, la bisabuela del Libertador aportó a la familia Bolívar las minas de Cocorote, la señoría de Aroa, y la sangre parda. José Rafael Sañudo explica el mulataje: ¨Don Francisco Martín de Narváez, ascendiente de Bolívar, por ser su tercer abuelo paterno, tuvo relaciones ilícitas con una negra de su servicio llamada Josefa, de que nació María Josefa Marín de Narvaéz … Añádase que esta María Josefa casó con Pedro de Ponte, y su hija Petronila de Ponte con Juan de Bolívar, abuelo de Bolívar¨.
El General Páez, aún antes de sus conflictos con el Libertador, lo describía como ¨Bajo de cuerpo, un metro con sesenta y siete centímetros, hombros anchos, piernas y brazos delgados. Rostro feo, largo y moreno … el labio inferior protuberante y desdeñoso. Larga la nariz que cuelga de una frente larga y angosta, casi sin formar ángulo … alertas las grandes orejas … el General es decididamente feo y detesta a los españoles¨.
Es obvio, que del retrato de Ducoudray Holstein se puede dudar por su patológica animadversión hacia Bolívar, pero de todos modos su descripción del Libertador, confirma la apreciación predominante: ¨Su estatura es de cinco pies cuatro pulgadas, largo el rostro, chupadas las mejillas, la tez de un moreno lívido¨. De quien si no se puede dudar, por su afecto a Bolívar, es de su edecán Daniel Florencio O´Leary: ¨Los pómulos salientes, las mejillas hundidas, la boca fea y los labios algo gruesos. La distancia de la nariz a la boca era notable … la piel algo morena y áspera¨.
Fatigado, a la una de la mañana, comuniqué a la distinguida señora que Bolívar se parecía a la mayoría de los americanos; que en la iconografía conservadora bolivarista lo habían convertido en un vikingo de pelo rubio y ojos azules; que a su vez los liberales santanderistas lo dibujaban como un negro retinto azulado; y que a pesar de todo era la figura más importante de la historia moderna de hispanoamérica y que yo ya tenía sueño.
Nihilio / 85

Bolivar en 1829. Revista ¨Vida¨. Bogotá, N° 19, 1948.
LA FIGURA DEL LIBERTADOR
Quienes somos apasionados bolivarianos no toleramos inexactitudes alrededor de la figura histórica de Bolívar. Por ello, si bien es cierto que amamos nuestra América mestiza y mulata, no podemos dejar de expresar nuestro desconcierto por la tergiversación racial a que se somete al Libertador con frecuencia. Esta vez, en una serie televisada de origen venezolano, en la cual Bolívar da la impresión de ser hijo de ¨cuarterón¨ (mulato y mestiza) y de ¨loba¨ (negro e india).
Culpable de la anterior confusión ha sido entre otros, el eminente profesor y caracterizado santanderista Luis López de Mesa, quien a partir de una pretendida mascarilla mortuoria del Libertador, le imputó la dolicocefalia negroide. Boulton ya demostró que ésta carecía de autenticidad histórica y apoyo técnico: ¨Es algo muy distinto … es una escultura modernísima, coloreada para remate, de marcada influencia Tenerani y moldeada en forma de mascarilla en 1.930 por don Alfredo Badenes¨.
Circula además una descripción insolente de Bolívar, cuya autoría se adjudicó al General Páez por parte de don Santiago Martínez Delgado, sin que comprobase éste la veracidad de la misma. El rigor científico exige dar prelación a las memorias autobiográficas del mismo General Páez: ¨Bolívar era de estatura que sin ser procesora, era no obstante, suficientemente elevada para que no la desdeñase el escultor … la tez tostada por el sol, conservaba la limpidez y el lustre¨.
Los retratos del Libertador de Ducoudray Holstein y de Hippisley son automáticamente descartables. Marx se basó en ellos para escribir su lamentable panfleto contra el Libertador y, hoy en día, ni siquiera los historiadores soviéticos avalan los relatos de estos dos desertores del ejército patriota. Igualmente pueden botarse a la basura las descripciones de Rafael Sañudo y Rafael Villamizar, por haber sido escritas con morboso sectarismo santanderista. Ellos y el español Madariaga, inventaron el cuento de la tatarabuela negra de Bolívar, que entre otras cosas, fue enterrada en el cementerio para ¨blancos¨ de la época en Caracas.
Si bien es cierto que D.F. O´Leary hablaba de la piel morena y áspera de Bolívar, también es cierto que a continuación anotaba: ¨Pobladas y bien formadas las cejas, la nariz larga y perfecta, los dientes blancos, uniformes y bellísimos … las patillas y bigotes rubios se los afeitó por primera vez en 1.825 … las manos y los pies que una mujer habría envidiado¨.
Pero para terminar tomemos a observadores neutrales. Alfonso Moyer indica que ¨la tez y la fisonomía son españoles¨. Y Hiram Paulding quien lo conoció en 1.824 en Huaras, Perú, consignó en sus recuerdos: ¨Era bien parecido, tanto de semblante como de persona. No era ni pequeño, ni alto. Sus ojos tenían una expresión que creo que no puede pintarse ni con el pincel ni con la pluma. El color de ellos era castaño oscuro¨.
Era pues Bolívar un héroe apuesto, como lo sueñan nuestras colegialas; y la falsa leyenda del ¨nudo negro de las Marín¨ carece de confirmación en las fuentes históricas. Advierto por último, que no creo en razas superiores, pero en cuestiones de ¨verdad histórica¨, pienso que debemos ser inflexibles.
Nihilio / 85

Bolívar. Oleo por Rita Matilde de la Peñuela. Siglo XIX.
DON CRISTÓBAL COLÓN
Acaba de terminar la serie televisada sobre la vida del Almirante que mantuvo en vilo a la nación colombiana durante los últimos meses. Como era de esperar de los productores italianos, en el libreto el ilustre genovés Christofforus Colombo era el bueno y Martín Alonso Pinzón, español, era el malo. En exceso de nacionalismo se olvidaron de que Cristobo Colons Fontorosa tenía nariz judía, de que era pelirrojo y picado de viruelas y lo convirtieron en un churro romano, que hizo pecar mentalmente a nuestras esposas y hermanas. Y hasta a las abuelas.
Quienes tenemos papá rico podemos dedicarnos a vagabunderías científicas que se estilan hoy en día. Así como en ¨El Capital¨ de Marx se encuentra solo siete veces la palabra ¨alienación¨, en los Diarios y Relaciones de viaje de Colón, la palabra ¨oro¨ se repite mil trescientas veintiséis veces. El navegante soñador creía que ¨el oro es excelentísimo, del oro se hace tesoro, y con él quien lo tiene hace cuanto quiere en el mundo. Llega a que envía las ánimas al Paraíso¨.
Los chismes sobre los grandes hombres son deliciosos. En la serie, a pesar de que se transmitía en horario nocturno, solo se insinuó el borrascoso romance del Almirante y la Reina Católica. Alejo Carpentier, en su bien documentado estudio ¨El arpa y la sombra¨, cuenta las peleas de celos en que Isabel trataba a Cristóbal de ¨marrano¨ (judío converso), y el marino le contestaba (aludiendo a su pequeña cirugía hebrea) que ella tenía porque saberlo ¨mejor que nadie¨. Mientras tanto Fernando combatía con los moros.
Yo empecé o creer en la respetabilidad de la Santa Iglesia desde el momento en que conocí que Pío IX, con todo y su poder, no fue capaz de llevar a Colón al Santoral. La Sacra Congregación de Ritos se negó a beatificarlo por serias razones. Primero, por adjudicar a una de sus queridas los diez mil maravedíes prometidos por la Corona a quien primero avistase tierra; el damnificado Rodrigo de Triana, hubo de contentarse con un jubón de seda. Segundo, por haber llevado a España varios indios a quienes vendió sin autorización real en la Plaza de Sevilla. Los teólogos de la corte ya habían descubierto que ¨tenían alma¨ y Colón tuvo que devolver el dinero. Tercero: por vivir en público amancebamiento con una tal Beatriz y haber en ella bastardos. Y por último, por impúdico, al haber escrito en sus Relaciones del Tercer Viaje que el mundo tenía forma de ¨teta de mujer … con pezón¨.
El proceso de beatificación se entrabó también por la pérdida de sus huesos. Era necesario localizarlos, para así establecer el sitio de su muerte y poder pedir un certificado de buena conducta al Obispo de la jurisdicción, conforme lo exigía el derecho canónigo. Pero en fin de cuentas no se pudo saber si estaban en Valladolid, Santo Domingo o La Habana. Y hasta hoy en día no se sabe.
El domingo 19 de Octubre de 1492, el audaz navegante escribió en su Diario: ¨Creen que somos venidos del cielo¨. Años más tarde los descendientes de los indios aprendimos a leer y ya no comemos cuento.
Nihilio / 85

Cristóbal Colón. Por: Sebastián del Piombo
VUELVEN LAS MUJERES
Históricamente primero mandaron las mujeres. La alegre promiscuidad sexual de las comunidades primitivas permitía saber quién era la madre, pero nunca quién había sido el padre. Por ello, el respeto y el acatamiento de los hijos era para las féminas (Bachofen). Además, en sus manos estaba la economía permanente de subsistencia: recolección y conservación del fuego. El hombre dedicado a la caza a veces no tenía éxito, pero a los cazadores vagos, las mujeres tan solo les cerraban, temporalmente, las puertas de las casas comunales y las piernas. Todo parece indicar que la época del matriarcado se redujo a una dulce tiranía.
Poco más tarde aparecieron la agricultura y la ganadería y empezaron las desgracias de las damas. Carecían de la fuerza suficiente para maniobrar un arado o derribar un caballo. Vino el plusproducto y después la propiedad privada (Engels), y ahí sí, pobres mujeres!. Los hombres necesitaron estar seguros de que los herederos de sus esfuerzos no fueran los hijos de sus mejores amigos. Y entonces inventaron para ellas la virginidad, la castidad, la monogamia, la fidelidad y el enclaustramiento.
Los anteriores cambios bien pronto fueron fijados en la ideología de consumo y hasta recibieron sanción divina. Al respecto el relato bíblico es bastante conocido: ¨Parirás con dolor tus hijos y buscarás con ardor a tu marido que te dominará¨. Después empeoró la situación. Tertuliano las definió como ¨Templum aedificatum super cloacam¨ y Santo Tomás escribió que ¨en ella encarnan las tentaciones de la tierra, el sexo y el demonio¨. San Agustín, horrorizado, señaló la coexistencia de sus órganos sexuales y excretorios: ¨Inter foeces et urinarium nascimur¨. Para el siglo XIII ya estaba todo perdido. Les habían colocado el incómodo cinturón de castidad de hierro reforzado, cuero de elefante y tres candados.
Peor les fue en otras civilizaciones. El código hindú de Manú, decretó que ¨la mujer es peor que el corte de una navaja, el veneno y las serpientes, todo reunido¨. Buda sentenció que ¨la mujer es la personificación del mal¨. Pero las palmas en la historia machista de la infamia pertenecen, sin lugar o dudas, a los musulmanes. Que el Ayatollah Komeini exija hoy en día certificado de virginidad a las iraníes para ocupar cargos públicos y que sigan lapidando a las adúlteras es lo de menos. Lo grve fue el invento de la circuncisión femenina o clitoridectomía. El Masry relata con brutalidad: ¨una vulgar navaja de barbero … bastará una simple presión para mutilar… un poco de café molido en la herida¨. Así se aplacaría el furor sexual de las mujeres.
Pero todo cambia. Con la aparición de las máquinas modernas la fuerza muscular dejó de ser importante en la producción. Los hombres se dedicaron a matarse en las grandes guerras y las mujeres fueron reintegradas a la economía. Luego se tomaron por asalto las universidades (por ejemplo, en la UIS son hoy en día 3.400 hombres y 2.600 mujeres). Más tarde la famosa píldora les concedió la liberación sexual. Y a través del cine y la TV, aumentaron su preeminencia, gracias a que el capitalismo moderno es incapaz de vender una aguja sino es a través de senos y caderas.
Añádase a lo anterior, que durante su largo sometimiento y con fines de supervivencia, aprendieron a manejar las lágrimas de cocodrilo, las ¨cosas pequeñas¨, que son las más importantes, la sonrisa coqueta y el arte de dividir. Es un hecho que el segundo matriarcado se acerca con su segura secuela de vindicta.
En Colombia, las hijas de Eva andan detrás de los ministerios y las corporaciones financieras: la política y el dinero! Ojalá no se les ocurra aspirar a la presidencia. Dios se apiade de nosotros! Al revés de lo que afirmaba Marx, en este caso la historia primero fue comedia, y la segunda vez será tragedia. Y los hombres terminarán trepándose a los árboles y metiéndose en las grietas de la tierra. Lo dice la Biblia!
Nihilio / 86

Mantis. Collage de Gustavo Gómez Mejía. 2000.
CUÁL RAZA?
El conocido helenista y tortugólogo Andrés Holguín, en su leída columna ¨Temas inesperados¨ de El Tiempo, se pregunta angustiado y confuso que cuál raza debemos celebrar el 12 de Octubre? En realidad, el problema es complejo, pero trataré de colaborar con un grano de arena científico a la solución de nuestro enigma racial.
Cuando los latinoamericanos somos bajitos, de espaldas anchas, piel cobriza amarillenta, pelo lacio, negro y fuerte como cerdas de caballo, cara casi plana, pómulos altos y separados, ojos pequeños y rasgados, lampiños, discretos y silenciosos, ello se debe a antepasados nuestros que hace más de diez mil años cruzaron a pie el helado estrecho de Behring, y que pertenecían a la raza amarilla o mongoloide. Todavía pueden verse en estado casi puro en los buses de Bogotá, las calles de Tunja y las iglesias de Pasto. Y para que no queden dudas al respecto, muchas veces nacemos con una mancha grisácea o azulosa en el vértice de las caderas, la cual en Boyacá se llama ¨parche¨, y en lenguaje etnográfico ¨mancha mongólica¨. Es inútil que nuestras madres sigan tratando de borrarlas con piedra pómex.
En los casos en que salimos de cabellos claros o negros ondulados, de ojos redondos y brillantes, de mentón firme y nariz fina, velludos, canosos, chiquitos, pretensiosos y dados al piropo, lo anterior se explica por la llegada masiva de españoles pertenecientes a la raza blanca o caucásica. A partir del siglo XVI, violaron sistemáticamente a las indígenas, previo bautizo un minuto antes, con el fin de no contactarse con ¨herejes¨. En estado casi puro los encontramos a veces en el viejo Caldas, en las regiones donde salen hormigas culonas, en el club Cartagena de la Ciudad Heroica y cargando pasos en Popayán.
Por petición del Padre de las Casas, importaron a continuación esclavos africanos pertenecientes a la raza negroide, quienes nos legaron mejor estatura, piel sobrecargada de melanina, cabellos en espiral tipo grano de pimienta, las fosas nasales amplias, el labio bembón, las cabezas más largas que anchas, el sentido del ritmo, la alegre despreocupación, y el mal gusto en los colores del vestido. Aportaron además las negras la ¨esteatopigia¨ o excesivo saliente posterior de la región glútea, que tantos estragos sexuales ha causado en América. Dominan en las costas, riberas de los grandes ríos, y en los escenarios deportivos.
Posteriormente, y por efecto de la lascivia propia de los climas cálidos (Montesquieu), se armó la fiesta de las hibridaciones: nacieron mestizos, mulatos, zambos, lobos, cambujos, calpamulatos, barzinos, cuarterones, quinterones, requinterones, salta-atrás y tente-en-el-aire, etc. Por si fuera poco, a última hora nos llegó una ola migratoria de ¨majitos¨ expulsados por la desintegración del antiguo imperio turco, y quienes pronto demostraron que no le temen al mestizaje racial. Contribuyen con los ojos y las pestañas de ensueño, la nariz doblada, el gusto por las ventas de chucherías y la política clientelista.
Esta es, don Andrés, la multiraza que debemos celebrar. Puede que no sea del gusto de Gobineau o de Hitler, pero hemos gozado mucho estructurándola y nos proponemos no ahorrar esfuerzos en el camino que nos queda con la ayuda divina de Eros.
Nihilio / 85
PD: En viaje reciente a Moscú, me enteré de que mi profesor de Etnografía, P.I. Puchkov, reputado sabio, se había jubilado y que cuadraba sus ingresos haciendo árboles raciales. Cumpliendo sus exigencias fui a la consulta con una muestra de mi sangre y una lista de 30 apellidos de mis antecesores. En traje adánico fui observado y palpado durante una hora. Quince días después fuí por los resultados. Se detectaron las siguientes etnias: íberos, cartagineses, visigodos, vándalos (cómo así? De Vandalucía, España. Hoy Andalucía. ¿Volado de clase, Armando?), castellanos, aragoneses, árabes, moros, judíos sefarditas, papuas, esquimales siberianos, guanes, chitareros y yariguíes. Extrañamente, encontró también huellas de pielroja y escocés. Qué raro!.
LA HISTORIA: ESPEJO DE NUESTROS DÍAS


* En: ¨DruzhbA¨. Organo del Soviet de la Universidad de la Amistad de los Pueblos ¨Patricio Lumumba¨. Moscú, 1971.
PD: No se traduce por jurásico.

MIJAIL II, ZAR DE TODAS LAS RUSIAS
Hace más de un siglo, Alexis de Tocqueville predijo con pasmoso acierto que dos naciones estaban llamadas a ser dueñas del mundo: la norteamericana con el trabajo, y la rusa con la espada. Sin embargo, vista la realidad únicamente en el plano geopolítico, se observa que la URSS ha tomado delantera. Las conquistas territoriales de USA en el presente siglo dan grima: Hawai y Grenada.
Mientras tanto los rusos, desde 1.917 hasta hoy en día, se han lucido en la ampliación del imperio. Pedro, Catalina y Nicolás deben temblar de envidia en sus tumbas. La dinastía Bolchevique, con la ayuda de las bayonetas del ejército rojo, superó los modestos sueños imperiales de los Romanov. En Yalta (1.945) dieron el golpe de gracia a las intenciones hegemónicas norteamericanas mientras Roosevelt roncaba y Churchill pataleaba.
Acaba de ascender al trono del águila bicéfala el más joven de los últimos zares, de 54 años, Mijail Sergueievich Gorbachev, apoyado por los doce grandes electores del Politburó Boyardo. El nuevo monarca, según la prensa occidental, habla perfectamente el inglés, usa trajes bien cortados, ya no tiene dientes de oro, sonríe, no golpea la mesa con los zapatos, no bebe vodka como un ruso y tiene una mancha, en la frente, extrañamente parecida al mapa de Afganistán, lo cual parece haber decidido en última instancia su escogencia.
Informaciones filtradas a occidente dan cuenta de un suceso que conmocionó a los asistentes al acto de coronación en el Kremlin. Una procesión de fantasmas encabezada por el Metropolitano Macario, el general Kutuzov, Dostoievsky, Stalin, Molotov, Zhukov, y otros connotados ¨nacionalistas rusos¨, portando íconos, hoces y martillos, desfiló por la catedral de la Asunción y el Palacio de los Congresos. Recitaban con voz grave y profunda, una y otra vez, la fórmula solemne de la autocracia: ¨Mijail II, Zar de todas las Rusias por la gracia de Dios y de Lenin; Rey de Polonia, Estonia, Letonia y Lituania, Ucrania, Bielorusia, Bulgaria, Checoeslovaquia, Hungría, Moldavia, Besarabia y Bucovina, Prusia Oriental y Mongolia; Káiser de Alemania Oriental y Berlín Antiguo; Sultán de Armenia, Turkmenia, Georgia, el Gran Cáucaso y Afganistán; señor de los Uzbekos, los Kazajos y los Kirguisios; Gran Príncipe de Vietnam, Campuchea y Cochinchina; Negu de Etiopía, Yemen, Angola y Mozambique; Gran Duque de las islas Sajalin y Kuriles; y Caudillo Real de Cuba y Nicaragua¨. Siempre, al terminar la fórmula, prorrumpían en maldiciones a los demonios traidores de las dinastías Mao, Hoxha, Tito, Ceaucescu y Kim Il-Sung. Al cabo de media hora, la procesión de muertos se marchó. Una vez repuestos del susto, se pudo colocar la ¨shapka¨ de oro al nuevo Zar.
A continuación y por segunda vez en este siglo, la Zarina obtuvo la gracia de aparecer en público. Raisa Maximovna Gorbachova lució un deslumbrante ¨Christian Dior¨ y unos pesados aros de diamantes comprados con tarjeta ¨American Express¨ en su último viaje a París. En acto de generosidad que fue muy aplaudido, anunció que continuaría dictando sus clases de catecismo marxista–leninista en la Escuela Proletaria del Partido, que derrotaría a Nancy Reagan en la ¨guerra de la moda¨, que donaría parte de sus alhajas para seguir financiando los movimientos pacifistas de occidente, y que rezaría por la reelección de Jimmy Carter para la presidencia de Estados Unidos. Finalmente todos los asistentes, bajo la dirección de la batuta del jefe de la KGB, entonaron con emoción ¨La Internacional¨: ¨Vstavai, prokliatie vstavai …¨
Nihilio / 85.

LITERATO FRUSTRADO
IN MEMORIAM: GONZALO BUENAHORA

¨Era menos malo que los buenos¨
Epitafio en un cementerio chileno.
Es apenas natural que la muerte de los grandes rebeldes pase casi desapercibida, sobre todo, si con su inteligencia y acción fustigaron siempre la mentira y acompañaron las angustias de los de abajo.
Es el caso del médico santandereano Gonzalo Buenahora, recientemente fallecido en la ciudad de Bogotá y cuya pluma, ajena a los alambiques literarios, enriqueció la historiografía, la novelística y la poesía regional. Sus obras mayores, ¨Sangre y petróleo¨, ¨La Comuna de Barranca¨, ¨Evolución y vigencia del cristianismo¨, su pieza de teatro ¨Golconda¨ y sus poemarios, crecerán en importancia con el paso del tiempo y se convertirán en títulos de obligada referencia para escribir la historia de nuestro puerto petrolero, de sus agudos conflictos sociales y de su quehacer literario.
Médico distinguido, nació en el seno de una familia piedecuestana tradicional en el año de 1.909 y adelantó estudios con los padres jesuitas en el Colegio de San Pedro Claver, y en la Universidad Nacional de Bogotá. Recién graduado, descendió de la fría meseta a los calores infernales de la política, el trabajo y el placer, en la Barrancabermeja de los años cuarenta. Allí, pronto se convirtió en médico de obreros y enérgico líder de la oposición a los abusos de la Troco. Lector ávido de los clásicos del marxismo, quería ser ¨el médico, no de un obrero enfermo, sino de una sociedad podrida¨. Sus dotes intelectuales y su valentía -su cojera y una cicatriz en la quijada así lo atestiguaban- lo transformaron pronto en fogoso concejal de la ciudad.
El 9 de Abril 1948, fue protagonista principal del ¨Barrancazo¨, cuando temporalmente se tomó el poder en compañía de Rangel Gómez, Díaz Callejas, Soto Crespo, Arturo Restrepo y José María Vesga Villamizar. Buenahora fue elegido miembro de la Junta Revolucionaria de Gobierno debido a su ascendiente entre el proletariado barranqueño. Pero sus sueños de reproducir la Comuna de París de 1871 en el puerto, o establecer el primer poder popular en el país, fueron truncados quince días después por el accionar enérgico del gobierno central. Durante este tiempo y sin traicionar la furia de las masas, se opuso al vandalaje y al crimen aleve y protegió la vida de sus enemigos políticos de la derecha conservadora -entre ellos mi padre- candidatos entonces a un seguro linchamiento. Y fue así, porque este terrible líder revolucionario combinaba a Lenin con San Pablo, a Nicolás Guillén con los poetas malditos franceses, y en el fondo era más violento consigo mismo que con los demás.
En la misma línea absurda de Milton y de Borges, Buenahora, lector y escritor empedernido, perdió la vista a mediados de su existencia. Nunca desesperó, tal vez por que sabía que el cerebro es erótico y que su verdadero afrodisíaco no es la visión, sino la palabra. En algunas ocasiones, yo fui su lector y corrector en prolongadas sesiones de letras y licor. Regresaba él a casa, con los papeles trágicamente arrugados en los bolsillos de su saco, los mandaba a planchar y después los publicaba pasando por encima de todo tipo de dificultades.
Fundó e hizo progresar con tesón su Clínica Buenahora en Bogotá, donde a precios módicos, trajo al mundo miles de niños sanos, con la ayuda experimentada de su esposa Aurita. Tomaba decisiones al tacto y daba órdenes en francés y en español. Y fue un obstetra acertado, porque los ojos del alma penetran las tinieblas y porque nunca fue un mercader de la salud.
Gonzalo Buenahora nunca volverá a escribir, ni a atender partos (yo le ayudé en algunos), ni a hacer la revolución. Pero seguirá rebelándose contra la injusticia a través de su obra. Y ahora que se encuentra en el reino de las sombras, libre de su impedimento, deberá estar moviéndose con ligereza y riéndose burlonamente de casi todo. Como solía hacerlo.
A.G.O / 85
ESTA NOCHE
VEN CON LOS LABIOS PINTADOS DE DESORDEN
TRAE TU CADERA DE PÉNDULO NERVIOSO
CIRCULARÁN TUS QUEJIDOS POR MI BOCA
MI PECHO TAMBOR APACHE ENLOQUECIDO
TUS UÑAS ARANDO POR MI ESPALDA
AGUACERO DE AGUJAS EN LA NUCA
Y UNA LLUVIA TIBIA…
Nadargo / 76

La Copa. Rosa Victoria Mejía de Gómez. Técnica Mixta (pastel y agua fuerte). 15x11cm. 1980.
CONVOCATORIA A LA MUERTE
(De Adriano para Marguerite Yourcenar)
Ven a la muerte,
Marguerite,
con los ojos abiertos.
A reunirte conmigo,
instrumento de músculos, sangre y
epidermis,
una nube roja cuyo relámpago es el
alma.
Ven Marguerite
ánimula vágula blándula,
várius múltiplex multiformis.
Hace un mes sólo te diferencias de los
muertos
en que te está dado asfixiarte un poco
más.
No temas,
la muerte está hecha de la misma
materia
fugitiva y confusa
que la vida.
Es torbellino de fuerzas,
danza de átomos
donde todo está arriba y abajo a la vez,
en la periferia y en el centro.
Recuerda que,
cada hombre está eternamente
obligado,
a elegir entre la esperanza infatigable
y la prudente falta de esperanza.
Escoge,
la muerte es horrorosa pero también lo
es la vida.
Deja ya de sentirte responsable de la
belleza del mundo,
el catador de belleza termina por
encontrarla
en todas partes.
Ven a hablar de nosotros en pasado
a dar audiencia a los recuerdos
a mirarnos por fin con una mirada
inteligente.
Baja del caballo de la vida
a cuyos movimientos nos plegamos
sólo después de haberlo adiestrado.
El hueso del puño es menos libre que el
cerebro!
Sepárate de ese bello extranjero que
sigue
siendo,
a pesar de todo,
cada ser que amamos.
La muerte,
esa ruptura perpetua de los hábitos,
ese fin de la perpetua posibilidad del
suicidio,
para soportar con menos impaciencia la
vida.
Ese momento de la vida
en que la danza se convierte en vértigo,
en que el canto culmina en grito,
y el mundo vuelve a empezar
indefinidamente.
Sólo los exilios son fecundos.
Ven
ánimula vágula blándula,
várius múltiplex multiformis.
Ya colaboraste con la tierra,
imprimiste una marca humana en el
paisaje
que se modifica para siempre.
Mínima alma mía, tierna y flotante,
huésped y compañera de mi cuerpo,
descenderás a estos parajes pálidos,
rígidos y desnudos,
donde habrás de renunciar a los juegos
de antaño.
Todavía un instante mira las riberas
familiares,
los objetos que sin duda no volverás a
ver,
trata de entrar en la muerte con los ojos
abiertos.
Marguerite, en tu eternidad!
(Dictado por el Divino Adriano Augusto a Armando Gómez Ortiz. Diciembre de 1987)



